Hambre y Apetito: conceptos ambiguos
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Maaa!! ¿Cuánto falta para comer?
Faltan 20 minutitos
ufaa ¡¡Tengo hambree!!
12hs. Almuerzo en familia.
13:20hs: ¿Habrá algo para comer en la heladera?
En este momento estarás recordando y sonriendo al sentirte identificado con estas y con tantas otras situaciones similares.
Y es así. Cotidianamente e inconscientemente emitimos y llevamos a cabo diferentes situaciones relacionadas con una de las actividades que el ser humano realiza diariamente, el comer.
Ahora bien, surge una pregunta clave: ¿Tenemos hambre o apetito?
En este simple interrogante podemos diferenciar dos conceptos importantes.
Por hambre entendemos una sensación que indica la “gana y necesidad de comer” o una “situación de escasez de alimentos básicos, que causa carestía y miseria generalizada”.
El apetito representa nuestras “ganas de comer” o aquel “impulso instintivo que lleva a satisfacer deseos o necesidades”.
Al tener hambre estamos cumpliendo dos aspectos importantes.
Por un lado, aportamos los nutrientes (agua, proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales) necesarios para poder llevar a cabo todas nuestras actividades diarias. Por el otro, satisfacemos esas ganas de comer, saciamos nuestro hambre.
El tener apetito responde a un impulso placentero generalmente inducido por las características organolépticas de los alimentos (olor, color, sabor, textura) y a otras pautas o patrones que estimulan nuestra mente y nuestras necesidades de comer, y de esta manera satisfacen esas ganas que en realidad ya estarían satisfechas.
La necesidad de poder controlar estos aspectos es, quizás, una de las claves de la nutrición actual.
Un alto consumo de calorías aportadas diariamente a nuestro organismo, el sedentarismo (bajo gasto energético) y otros estilos modernos de vida provocan el aumento inexorable de depósitos de grasa.
Esto genera el incremento de peso y se desencadena el desarrollo paulatino de enfermedades como obesidad, diabetes, hipertensión y cáncer entre otras, y también afectan nuestra mente alterando nuestro autoestima.
Queda en evidencia de esta manera que ambos conceptos, hambre y apetito, no son lo mismo, que se mezclan y confunden en nuestro vocabulario.
Ciclo Alimento Ayuno: breve descripción.
Describimos una serie de etapas o estados que se suceden cíclicamente:
Hambre - Satisfacción - Saciedad
Hambre: sensación fisiológica que nos induce a comer.
Satisfacción: plenitud, nos induce a dejar de comer.
Saciedad: estado dónde la sensación de satisfacción se mantiene por un periodo más o menos prolongado, hasta que aparece de nuevo el hambre.
El hipotálamo (1) es el encargado de regular estos diferentes pero relacionados estados. La regulación del ciclo es muy precisa, sin embargo aparecen factores del placer y factores sociales que provocan un desvío y alteración del ciclo.
El famoso “picoteo”, alimentos que invitan y nos enganchan a comer y no podemos resistirnos, como el chocolate, dulces en general, snacks, aperitivos varios entre otros, estimulan zonas específicas del cerebro y si el consumo se vuelve crónico, genera una adicción. A demás cuando estamos bajos de autoestima se genera devoción por estos.
Esta es la razón por la cual el incremento del consumo de estos comestibles está más relacionado con la satisfacción por comer que con la simple necesidad vital de ingerir calorías.
Es preciso destacar que necesitamos controlarnos, ser medidos y responsables con nuestro cuerpo y mente a la hora del mantel o fuera de él.
Gabriel Ignacio Melnik para nutrimel.com.ar
- Hipotálamo: Glándula endocrina que mediante la liberación de una serie de hormonas estimula o inhibe a la hipósifis para que libere otras hormonas. A este proceso se lo conoce como Eje hipotálamo-hipofisiario. El Hipotálamo se encarga de controlar:
- La Temperatura Corporal;
- El hambre y saciedad;
- Los estados de ánimo;
- El sueño: regula el ciclo sueño-vigia (ritmo circardiano).




